Primeros Auxilios

LAVADO DE MANOS

Datos y recomendaciones

El lavado de manos no es una simple rutina de higiene personal, sino un factor fundamental para la salud de las personas, ya que las manos son el vehículo más común de transmisión de gérmenes, enfermedades e infecciones.

La tasa diaria de mortalidad por infecciones contraídas por falta de higiene adecuada es altísima. El simple hecho de lavarse las manos correctamente con agua y jabón ha demostrado reducir en un alto grado el riesgo de infecciones, evitando así la transmisión de microorganismos patógenos causales de enfermedades.

Es importante tener en cuenta que el jabón simple no tiene actividad antimicrobiana, pero sí disminuye la carga microbiana en un 80-90% sólo por acción de arrastre.

Para eliminar los gérmenes en un 100%, se recomienda lavarse las manos con jabón antibacterial y posteriormente aplicar alcohol en gel o sanitizantes.

¿Cómo lavarse las manos correctamente?

  • Primero es necesario mojarse las manos con abundante cantidad de agua.
  • Luego, hay que depositar en la palma de las manos suficiente jabón líquido o sólido.
  • Comenzamos a frotar las palmas de las manos entre sí. Después, frotamos la palma de una mano contra el dorso de la otra, entrelazando los dedos, y repetimos el mismo proceso a la inversa.
  • Continuamos frotando palma contra palma, con los dedos entrelazados.
  • Luego, frotamos el dorso de los dedos con la palma opuesta, procurando agarrarnos los dedos.
  • Aquí es cuando comenzamos a frotar con movimientos rotatorios el pulgar de una mano con la palma de la mano contraria y viceversa, para luego repetir el mismo proceso con el resto de los dedos de ambas manos.
  • Para finalizar, enjuagamos con abundante cantidad de agua y secar, en lo posible con toallitas de papel de un solo uso, utilizando la misma toallita para cerrar la canilla.

Referencia:

Adaptado de la Guía de la OMS sobre Higiene de Manos

PHX/CCI/0124/16