Primeros Auxilios

CORTES Y RASPONES

Datos y recomendaciones

Con presión y elevación del miembro afectado, se puede controlar fácilmente el sangrado secundario ocasionado por cortes y raspones leves. Normalmente, tras la curación de la herida con un antiséptico, es suficiente con un apósito adhesivo para que la herida cure por sí misma en unos días.

Es importante tener en cuenta que la falta de higiene en la herida puede además, llevar a contraer tétanos, una peligrosa infección causada por una bacteria que se encuentra en el suelo. Si ésta ingresa en una herida, puede multiplicarse en los tejidos dañados y liberar una toxina que se extiende por el sistema nervioso, causando espasmos musculares y parálisis. El tétanos se previene con vacunación, normalmente administrada en la niñez, pero requiere repetir la aplicación en edad adulta.

¿Qué hacer ante cortes y raspones?

Si la herida está sucia, es necesario lavarla con agua corriente o solución fisiológica, para luego desinfectarla con antisépticos eficaces y cubrirla con una gasa estéril.

Recomendamos elevar y sujetar la zona lesionada por encima del nivel del corazón para controlar la hemorragia.
Lo mejor es evitar tocar la herida directamente. En caso de ser necesario, sugerimos hacerlo a través de gasas estériles.

Es fundamental limpiar la zona circundante con agua y jabón, y enjuagar la herida con una gasa limpia para cada pasada y para secar.

Los casos en los que sugerimos fuertemente buscar ayuda médica son:  en caso de infección o si la persona herida no fue vacunada contra el tétanos o no está segura de ello (no sabe cuándo se aplicó la vacuna, ni qué dosis recibió).

Sólo es necesario recurrir a ayuda sanitaria si:

  • La hemorragia no se detiene.
  • Hay un cuerpo extraño en el corte.
  • La herida tiene riesgo de infección por ser mordisco animal o humano, o punción con un objeto sucio.

Referencias:

Adaptado del Manual de Primeros Auxilios 9° Edición. St. John Ambulance, St. Andrew’s First Aid y la Cruz Roja Británica.

PHX/CCI/0125/16